Conservación de las Jirafas

Conservación de las Jirafas

Conservación de las Jirafas

Las jirafas son especies nativas de África que años atrás ocupaban regiones que cubrían extensas áreas de dicho continente. Hoy en día, si observamos un mapa sobre la distribución de las especies y subespecies de jirafas, podremos darnos cuenta de lo fragmentada, escasa y separada que se mantienen sus poblaciones.

Algunas de ellas mantienen números de habitantes en estado salvaje tan bajos, que se estima que en unas décadas formen parte de la fauna extinta de la tierra. La caza furtiva para la extracción de la cola, carne y piel, así como la devastación del hábitat donde viven para convertir espacios en lugares de pastoreo, están acabando con la tranquilidad y con la integridad de las jirafas.

Lo alentador de este asunto es que existen grupos de conservación que se encargan de vigilar, planear, defender y conservar a las jirafas salvajes. Los zoológicos han tenido cierta importancia dentro de la preservación, ya que se mantienen lejos de la mano hostil del hombre; sin embargo, se buscan mejores soluciones para que estos mamíferos no tengan que abandonar su hogar nativo y terminar el resto de su vida en un área delimitada con cuatro muros.

Giraffe Conservation Foundation tiene una visión muy bien definida, que es la de otorgar a las jirafas un futuro sostenible y un hábitat natural protegido y seguro. Ellos apoyan a la investigación sobre ecología y conservación, al igual de que también se encargan de promover a nivel mundial la importancia del cuidado de las jirafas, entre muchas otras tareas de gran importancia. Ellos tienen proyectos de planes para naciones como Kenia, Uganda, Zimbabue, Camerún, entre otras.

Wildlife Conservation Society se encarga de monitorear las poblaciones de jirafas para controlar la pérdida del hábitat y la caza furtiva tanto fuera como dentro de parques nacionales. Colaboran con otros grupos de conservación para reafirmar esfuerzos y lograr que tengan mejores efectos.

African Wildlife Foundation también es otro grupo que colabora en la educación de comunidades locales para que se implementen prácticas sostenibles que les permitan llevar a cabo sus actividades agrícolas sin afectar la integridad de las jirafas. De igual manera se tienen proyectos de reforestación en las zonas más afectadas donde se tiene el objetivo de sembrar y plantar árboles de acacia para volver a llenar esos espacios que alguna vez estuvieron llenos de vida.

El trabajo que realizan los grupos de conservación es admirable y no es tarea fácil.

WWF no puede quedarse atrás. Ellos son uno de los representantes del cuidado de la vida natural a nivel mundial y se esfuerzan día con día por mantener informada a la población sobre los problemas, soluciones y avances en el ámbito de la conservación de la fauna y flora silvestre. Ofrecen kits de entretenimiento donde se incluye un peluche de jirafa, un certificado de “adopción”, una fotografía exclusiva y una bolsa de regalo con diseño único.

Tales fundaciones difunden los planes y avances mediante pláticas y folletería de alcance regional, pero es por medio de la Internet donde ellos pueden llegar a cualquier rincón del mundo y conseguir voluntarios y personas que quieran colaborar con lo que esté al alcance de sus posibilidades. Entre más individuos se enteren de los movimientos y se decidan a participar, el porvenir de las jirafas será menos incierto.

Se dedican también a publicar esas noticias que no salen a la luz pública ya que que no son consideradas importantes para muchos medios de comunicación. Dan a conocer entrevistas realizadas a biólogos, voluntarios, socios fundadores y otros miembros activos que tienen un amplio conocimiento sobre el tema y platican su agradable experiencia. De igual forma organizan eventos donde todo público puede participar e informarse más sobre la problemática que enfrentan las jirafas en su medio natural.

El trabajo que realizan los grupos de conservación es admirable y no es tarea fácil, pues su labor implica muchas cuestiones donde incluso arriesgan su propia seguridad, pero para ellos eso vale la pena, pues si no son ellos quienes luchan por la integridad de las jirafas, nadie más lo hará y las consecuencias serán irreversibles.